Durante casi un siglo, los libros de texto han contado una
historia épica. Tras millones de años de evolución, la vida en la Tierra
habría desembocado, en una de sus ramas, en el Homo erectus,
un ser humano con un cerebro suficientemente desarrollado como para
armarse con un arsenal de piedras para salir, por fin, de África, la
supuesta cuna de la humanidad. El erectus habría sido el José Antonio
Labordeta de la evolución humana, el viajero...